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Diverxo (Madrid)

30 julio, 2008

Queridos lectores, como veis hoy estoy muy activo, y ya es el cuarto post que escribo hoy. Pero como mañana voy al Bulli (por fin probaré el menú de esta temporada!!), no quería que estas críticas pendientes se vieran afectadas por mi cena en el templo de Ferrán Adriá. Especialmente, en el caso de este Diverxo, del que tanto se habla ultimamente. Para muchos críticos, el restaurante revelación de Madrid en 2007, o incluso el mejor restaurante de la capital. Sin embargo, os diré que a mi no me gustó, y además, cuánto más pienso en la comida, peor es el recuerdo. 

El local, por detrás de Bravo Murillo, casi llegando a Plaza Castilla, es pequeño y muy poco acogedor, con muy pocas mesas. No hay aparcacoches, pero resultó muy fácil aparcar en la puerta. El esquema, tres menús degustación de más o menos platos, según nuestra capacidad de engullir. El joven David Muñoz es desde la cocina el alma mater de esta casa, y su estilo desenfadado y transgresor se deja sentir también en la sala. David se ha formado en Viridiana, Chantarella y el Hakassan de Londres, lo que a priori constituye una buena tarjeta de presentación.

Empezamos con unas vainas de judías verdes tibias con ají amarillo y sésamo negro, y después un mejillón tigre fusión, con huevas de pez volador, bechamel y soja. Los platos llegaron con todos los dedazos marcados, pero el contenido era bastante rico. 

Pasamos a los dumplings, cuya masa nos resultó muy basta. El primero era de zanahoria y conejo, acompañado de un té de hierbabuena muy insulso. El segundo era de chipirón encebollado con tuétano y crujiente de arroz con chile, y de nuevo acompañado de un té, esta vez blanco aromatizado al coco. 

Seguimos con una gamba “frita al revés” (es decir, aplanada con un rodillo, servida en el plato, y posteriormente se añade el aceite hirviendo) con yuzu y mayonesa tibia. Lo mejor del plato, la mayonesa. Para continuar, panceta ibérica al estilo Dong Po con puré de nabo, salteado de repollo chino y coronado con unos hilitos de masa crujiente griega de kataifi. Estaba muy rico todo el conjunto; nos encantó este plato.

Como segunda carne, un rabo de toro con su curry y arroz con socarrat y salsa de leche de coco. El rabo de toro estupendo, aunque el sabor a coco era absolutamente predominante. No importaba, pues la salsa de coco estaba estupenda. El arroz en socarrat salió demasiado chamuscado, y nos recordó demasiado a un mal intento de imitar el que con tanto éxito sirven en Ca Sento. 

Para pescado, nos sirvieron una raya asada con tirabeques y judías de Kenia con salsa XO en su versión ibérica (vieras gambas, ajo, gengibre, chile y jamón ibérico), que me pareció excesivamente picante. Para los amantes de la raya, estaba bastante rica, aunque resultaba ya muy pesada después de todo lo que habíamos comido, y la ración era enorme. 

Para terminar, un taco de carne de vaca roja con un quinoto (risotto con quinua en lugar de arroz) y un extraordinario mojo canario-nikkei, acompañado de trompetas de la muerte, que nos pareció correcto sin más.

Como postres, nos sirvieron dos. Primero una mousse de chocolate blanco con helado de manzana golden, y aceite arbequio y apio. La mousse exquisita, el helado de manzana muy rico, pero no resulta agradable encontrarse tantos trozos de piel. Sin embargo, el apio le quita todo el sabor al plato y en mi opinión sobra absolutamente. Como segundo postre, una maravillosa leche frita de hierba luisa y lemongrass con sorbete de fresa y emulsión de yogur griego. Como decía, la leche frita perfecta. No nos gustó en cambio que el sorbete de fresa reposara sobre una extensa capa de wasabi. 

Como veis, una comida con resultado desigual. Algunos platos muy logrados, otros demasiado “fusionados”. Además, el menú nos resultó excesivamente pesado (tuétano, conejo, raya, rabo de toro, panceta…) y deberían cuidar no mezclar tantas “bombas” en un mismo menú. El servicio, pendiente, pero malo. Algo impertinentes y recitaban los platos como quién suelta la lección en el cole. Tanto es así que os contaré como anécdota que par dos platos consecutivos, y muy distintos, nos dieron la misma descripción del plato. En cualquier caso, puede que os apetezca conocerlo y os resulte interesante, pero a nosotros debo decir que nos defraudó mucho. 

 

Datos prácticos:

Diverxo
Francisco Medrano, 5
Madrid
Tel.: 91 570 07 66
Precio medio: € 90
Accesible silla de ruedas
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3 comentarios leave one →
  1. lucia permalink
    6 agosto, 2008 6:10 pm

    Me gustaba leer tu blog, pero creo que a partir de ahora lo leere casi nada o nada..
    Soy clienta asidua de diverxo, y a mi me apasiona, cosa que entiendo que a otros no… pero lo que no me ha gustado nada es tu tono algo desagrdable a la hora de juzgar ciertos aspectos del restaurante…. No soy amiga de los dueños, aunque por frecuentarlo con asiduidad, alguna vez he hablado con ellos… me parece incorrectas algunas de tus expresionesn y muy injusto cuando estas valorando el trabajo duro de esta gente muy joven y con muchas ganas….

  2. Javitxu (admin) permalink
    6 agosto, 2008 8:24 pm

    Estimada Lucía,

    antes de nada quiero agradecerte ser fiel seguidora de nuestro blog, criticasgastronomicas.com
    Este blog sólo pretende recoger nuestra humilde opinión acerca de las experiencias vividas por nosotros en diferentes restaurantes que vamos visitando. Nunca pretendemos faltar al respeto a los profesionales que se dedican a la hostelería. Te puedo asegurar que nada más lejos de nuestra intención. Sin embargo, sí nos vemos obligados a relatar nuestras vivencias.

    Desgraciadamente nuestra experiencia hace un par de semanas en Diverxo no fue muy agraciada. En primer lugar, creo que el menú no acompaña para épocas de tanto calor. Tendrás que reconocer que servier en pleno mes de julio un menú a base de conejo, panceta, raya y rabo de toro es un poco excesivo. Aún así, la mayoría de los platos nos gustaron, tal y como relato en mi crónica. Sin embargo, te tengo que decir, y creeme por favor, que ese día los camareros no estuvieron especialmente agraciados con nosotros. Nos soltaron un par de impertinencias, que no me parecieron aceptables. Tampoco, el desánimo con el que cantaban los platos, que les llevó incluso a repetir en dos ocasiones la misma descripción, pese a tratarse de dos platos distintos.

    Me fio de tu criterio, y del de muchos otros, y estoy seguro que Diverxo sirve una magnífica cocina. Sin embargo, mi experiencia no fue buena. En atención a tu comentario, volveré este invierno un día a conocer un nuevo menú, y espero tener que retractarme de mis palabras.

    EN cualquier caso, insisto. Sólo son opiniones en base a lo que vivimos en nuestra única visita a este restaurante.

    Lamento que esta crítica te haya provocado un enfado o decepción, y espero que eso no implique que dejes de leernos. Esta página da cabida a todos, y prueba de ello es que inmediatamente hemos colgado tu comentario, para que conste.

  3. 10 septiembre, 2008 9:01 pm

    Conozco las “actividades” de David desde el año 2.003 que estaba en un restaurante que se llamaba Catamaron, por la zona de Felipe II. Ya despuntaba, ofrecía un menú degustación muy completo y elaborado, pero no tuvo mucho éxito. Al fin se le han reconocido sus méritos y está en la cresta de la ola. ¡Felicidades!. La prueba es que hay que reservar casi con un mes de antelación.

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